Viaje a Marruecos (II): Marrakech y su medina

Marrakech

Llegamos a Barajas y lo primero fue acercarnos a las puertas de facturación de Ryanair, pues no teníamos claro si había que sellar las hojas para volar a Marruecos. No íbamos con mucho tiempo y nos encontramos una cola enoooorme. Esperamos un poco y decidimos ir a preguntar directamente y nos dijeron que si en la hoja no ponía nada no hacía falta. Sacamos las hojas y vimos que en las ida no había nada, como cualquier otro viaje por Europa, pero en las de vuelta había una indicación arriba a la izquierda que decía que requería visado. Es decir, sólo hay que ir a facturación a la vuelta (y que no se os pase que si no os toca ir corriendo de vuelta para poder embarcar).

Con esto claro pasamos el control y esperamos a que abrieran el emabarque. Sin ningún problema con Ryanair, no nos midieron la mochila como últimamente ni el bolso de mano y llegamos a la hora prevista a Marrakech.

Una vez allí lo primero es pasar el control del visado, y se hace bastante más laaaargo de lo que pensábamos. Pasa fácilmente media hora cuando salimos, aprovechamos a cambiar 50€ en la última parte del aeropuerto (a un cambio muy bueno, casi como en los mejores sitios de Marrakech) y pisamos suelo africano por primera vez (bueno vale, cuando bajamos del avión fuimos andando, pero oficialmente tras el aeropuerto 😆 ).

Lo primero que nos encontramos fueron taxistas enfrente ofreciendo sus taxis. Nosotros giramos un poco hacia la izquierda y allí al lado hay una señal del bus. No sabíamos que opción tomar y como allí vimos a 3 chicas esperando el bus, decidimos esperar un poco a ver si venía y si tardaba pues subíamos al taxi. El bus (que pasa cada media hora) llegó a los 5 minutos, estuvo otros 5 minutos más, se subieron algunas personas y nos fuimos. El trayecto es igual de rápido se haga en taxi o bus, el bus está muy bien y sale más barato, y total, a nosotros nos iba a dejar en la Plaza Jemaa el Fna igualmente.. En cuanto a precios, ida son 30 dirhams y si es i/v son 50. Nosotros cogimos sólo ida ya que volvíamos desde Rabat, por lo que no te ahorras mucho, pero comparado con el taxi que son unos 100 dirhams, pues unos 4€ menos (el cambio estaba a unos 11, pero para los cálculos simples dividíamos por 10, es decir 40 dirhams – 4€), no está mal.

Una vez entramos en la plaza, empiezas a encontrarte un mundo sumamente distinto a Europa. Ves gente por todos los lados, mucho ruido, hace calor y nosotros con el abrigo y con las mochilas a cuestas nos aventuramos hacia la medina. Decir que sabíamos que nos íbamos a perder. Cogimos un riad cercano pero no quisimos pagar por ningún traslado, si eso ya nos llevaría alguien. Y muchos “alguien” cuando nos veían con las mochilas nos preguntaban u ofrecían alojamientos pero nosotros con el no gracias fuimos directos al riad, o mejor dicho.. a la otra punta de donde está el riad..

Después de un rato cargados con la mochila y con calor y teniendo claro que sin mapa ni nada nunca lo íbamos a encontrar, le decimos a uno que nos lleve y menuda vuelta que dimos, nos dijo que estábamos en la otra punta y con razón, al final entre él que iba preguntando a todos los que encontraba conseguimos después de una buena caminata llegar a la puerta. No pensábamos darle al principio más de 20MAD pero cuando vimos todo lo que andamos, todo lo que tuvo que preguntar para encontrarlo y que fue muy amable le dimos 50MAD. Como siempre, pidió más dinero, pero nos pareció más que suficiente, así que adiós y gracias. Al final no nos salió tan bien, pero habíamos llegado al riad, y aunque al final fueron 110, eso es lo que te cuesta más o menos el taxi a la plaza o menos del traslado al riad por persona, así tampoco estaba mal, y ahora tocaba.. ver Marrakech!!

Sacamos el bocadillo que habíamos traído, que ya sabíamos que íbamos a andar con prisas y habiendo desayunado tan poco y rápido por la mañana, nos lo comimos casi de 2 bocados y empezamos por la plaza, la cual realmente no estaba ni a 3 minutos!! Pero claro, había que saber la calle que coger primero, y una vez allí empezar a meterse por callejones que es imposible ir si no lo conoces.

Marrakech

Empezamos a disfrutar de la Plaza, observando a sus gentes, los aguadores, los de los monos, las serpientes, la henna y demás gente a la que debíamos evitar pasar justo al lado 😈 y fuimos al famoso Hotel Ali a cambiar dinero. Allí cambiamos 4 veces, fue el único lugar de Marruecos donde cambiamos dinero, a parte del aeropuerto, así que tampoco nos fijamos mucho en los precios, estaba a más de 11 siempre.

De allí, bajamos hacia la imponente Koutoubia (o Kutubía). La visión desde cualquiera de las calles paralelas que bajan hacia ella es preciosa, símbolo de la ciudad roja, construida en el siglo XII.

Marrakech

La contemplamos desde todos los ángulos y es bonita e imponente por todos ellos, que unido a la oración o a la música árabe que ponen los vendedores continuamente te hace sentir en un lugar totalmente diferente al tuyo, es como visitar un país nuevo en un continente nuevo y con banda sonora, lo hace más especial :mrgreen: .

Marrakech

Salimos de la Kutubía por las jardines traseros, los cuales nos asombraron gratamente por lo bien cuidados que estaban, ideales para dar un paseo apacible con una temperatura ideal, un solazo y unos 20 grados, gran diferencia con lo que hacía hacía solo unas horas en Madrid.

Nos hicimos, por supuesto, varias fotos cuando nos encontramos con la primera señal de stop, muy característica con su escritura en árabe y que siempre que pasábamos por alguna nueva caía alguna foto más.

Marrakech

Y comenzamos a buscar las cosas importantes del sur, esto es, tumbas saadíes, palacio Bahía, Palacio Badí.. peeeero no encontramos nada.

Íbamos sin mapa y nos metimos por mil lugares en los que nunca encontramos las tumbas. Cuando nos veían cada uno nos preguntaba que a dónde íbamos y nos decía la dirección hacia algún monumento, aunque cada uno indicaba sitios diferentes y otros que estaban cerradas (frase que más nos dijeron allí, sólo superada por ¿Porros?).

Nosotros no seguimos a nadie y el simpático chico que nos vendió agua nos insistió en que estaban cerradas y que fuésemos primero hacia la zona del barrio judío que estaba hacia la izquierda.

Sabíamos que a la hora de comer cerraban algunas cosas y pensamos en la idea de pasar por el barrio pero de repente escuchamos la voz del chico gritando y diciendo que nos estábamos pasando, que era por un pasadizo. Dijo pasadizo, pero podía haber dicho perfectamente desvalijador o túnel mágico hacia la libertad de posesiones, porque aquello parecía cualquier cosa menos buena, una especie de entrada baja a una casa totalmente oscura donde sólo había marroquíes alrededor.
Por supuesto que pasamos y seguimos adelante.

Marrakech

Marrakech parecía que no quería que en este día viéramos sus lugares turísticos de la zona sur, aunque al final encontramos uno de las 3 principales lugares que estábamos buscando, el Palacio Bahía.

Pagamos los 10 dirhams de la entrada y lo visitamos. No es muy grande, pero por ese precio es una interesante visita, la arquitectura árabe llama mucho la atención y merece la pena verlo.

Marrakech

Como ya se nos estaba haciendo tarde, decidimos al salir cambiar el rumbo y volver hacia la plaza para ver si veíamos el zoco y la plaza de las especias, pero si Marrakech puso su empeño para que no fuéramos a visitar los lugares turístico y prefirió que nos perdiéramos por sus calles más auténticas, sin ningún turista, con carnicerías, mercados más pobres, olores y gente que cuando nos veía nos preguntaba extrañados si nos habíamos perdido o nos decían hacia donde quedaba la plaza, nosotros no íbamos a ir en su contra, así que disfrutamos plenamente de todo ello. Sabíamos que no teníamos mucho tiempo allí, pues al día siguiente comenzaba nuestra ruta en coche y nos tocaría en la vuelta encontrar todo, pero debía ser así y también nos gustó mucho conocer esos lugares.

Marrakech

Antes de que anocheciera, pusimos rumbo a la plaza a probar nuestro primer zumo de naranja. No recuerdo el número del puesto, nosotros miramos los puestos, en casi ninguno había gente y vimos uno con 3 o 4 personas y allí fuimos. Pagamos los 4 dirhams y realmente que rico estaba. Y además nos sentó perfectamente, que íbamos con un poco de miedo.

Marrakech

En la plaza, disfrutamos del ambiente, del ruido tan grande que hay, de todos y cada uno de los “actores” que deambulan por aquel “circo” mientras veíamos como el cielo se iba nublando con colores cada vez más oscuros..

Marrakech

Cuando anocheció y viendo que iba a comenzar a llover en cualquier momento nos fuimos a cenar, al Snack Toubkal, lugar que teníamos apuntado donde se comía bien con presupuestos muy bajos y que fue lo primero que reconocimos por la mañana al llegar a la plaza, en su extremo nordeste. Pedimos cada uno unas brochetas de pollo y como no sabíamos que traerían, pedimos aparte un plato de patatas fritas, junto con una botella grande de agua mineral. El plato ya traía patatas fritas (pero casi que mejor porque nos encantan 😆 ) y además arroz y estaba rico,aunque más adelante descubrimos brochetas más sabrosas, aunque a mayor precio. La cena para los 2 nos salió por 80 dirhams.

Marrakech

Paseamos un poco más por la plaza para bajar la comida hasta que llegó el momento de ponerse a llover, aunque llovía muuy poco pero decidimos poner rumbo al riad y descansar y preparar todo para la aventura en coche del día siguiente.

Marrakech

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Publicado el 8 diciembre, 2014 en África, Marruecos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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