Viaje a Marruecos (VI): Ouarzazte, Atlas nevado y Marrakech

Marruecos sur Ourzazate

Nos levantamos tras dormir perfectamente y nos fuimos a desayunar, a eso delas 8.30. También estaban desayunando las otras 2 parejas (de franceses) que había en el hotel. Subimos a la terraza y allí nos fueron trayendo el desayuno. En este caso menos variado, pues sólo había pan con mantequilla y mermelada, pan con miel y pan con una especie de mantequilla de cacahuete, aunque había muchísimos trozos y nos lo subieron ya untados.

Nos lo tomamos acompañado del café observando por última vez aquellas vistas y la tranquilidad del lugar, vimos que el tiempo pintaba muy bien, ya habíamos pasado aquellas nubes del desierto y el cielo era completamente azul y hacía buena temperatura, por lo que recogimos las mochilas y nos montamos en el coche, diciendo adiós al dueño y al burro que nos había cuidado el coche perfectamente y pusimos rumbo a Ouarzazate, capital de la provincia del mismo nombre.

En unos 20 minutos llegamos y paramos para ver la famoso Kasbah Taourirt.

Marruecos sur Ourzazate kasbah Trourirt

La Kasbah, Patrimonio de la Humanidad, fue la residencia de uno de los “Pachá” de Marruecos. Es muy hermosa y está muy bien conservada. En la puerta hay multitud de personas intentando contarte mil batallitas y hacerte de guía. Seguramente serían interesantes, pero como siempre, dimos unas vueltas sin guía y como queríamos llegar pronto a Marrakech, al rato salimos a coger el coche. También mencionar que justo enfrente se encuentra el Museo del Cine.

Seguimos avanzando con el coche, atravesando Uarzazate hasta llegar al siguiente punto que ya teníamos controlado al pasar por allí en la ida, los estudios Atlas. Nos acercamos a los famosos estudios, conocidos por rodar La Joya del Nilo, Lawrence de Arabia, Gladiator, Asterix y Cleopatra, el Reino de los Cielos… aunque no llegamos a pagar la entrada, no veíamos demasiado interesante los restos de los rodajes según nos habían contado otros viajeros, por lo que nos hicimos unas fotos allí y continuamos el camino.

Marruecos sur Ourzazate cine atlas

Un poco más adelante, justo en el final, se encuentran otros estudios de películas, que por algo es conocido Ourzazate como el Hollywood de África o la meca del cine en África. Éstos son los Ecla estudios.

Marruecos sur Ourzazate cine ecla

Y ahora sí, camino a cruzar el Atlas por el Tizi n’Tichka fuimos de nuevo disfrutando de los colores rojizos, de los pueblos, de las montañas y de las kasbah que aparecían a lo lejos.

Marruecos sur nieve atlas

Según nos acercábamos al Atlas lo veíamos cada vez más nevado.. la otra vez no estaba tan blanco, algo pasaba, y cuando nos acercábamos hacia la parte alta pudimos ver que estaba totalmente blanco 😯 , aunque en las carreteras no había ningún problema, sólo de vez en cuando agua del deshielo y algún trozo de nieve, pero el arcén y la montaña blanca daban una imagen alucinante, después de haber estado hace poco en el desierto ahora estábamos en la nieve..

Marruecos sur atlas nieve

Debió de nevar la misma noche que nosotros lo cruzamos, ya que fuimos todo el viaje evitando las nubes que nos iban siguiendo y ahora volvíamos con el cielo azul. Muchísima suerte tuvimos con el tiempo y más ahora de apreciar ese puerto tan blanco. Disfrutamos de la subida y de la bajada y llamamos a Hicham para quedar con él sobre la una y media a las afueras de Marrakech, según nos dio unas indicaciones.

Marruecos sur atlas nieve

A la una nos escribió que ya estaba allí esperándonos, que rapidez!!! . A nosotros aún nos quedaba bastante así que apretamos un poco y llegamos a Marrakech. Seguimos las indicaciones hasta llegar a una carretera enorme con millones de coches, burros, bicis, personas y cualquier cosa que pudiera moverse con ruedas. No nos enterábamos bien hacia donde y le llamamos varias veces y al final resultaba que estábamos bien y sólo teníamos que seguir un poco más hacia delante. Sobre las dos menos cuarto le encontramos, se subió al coche nos pregunto por el riad, no lo conocía, le dimos el número de teléfono, llamó, discutió con el dueño porque le indicaba fatal y al fin llegamos y nos dejó justo al lado. Nos despedimos de él, sin que nos pidiera nada por llevarnos al riad, por esperarnos 45 minutos a las afueras, por mandarnos varios mensajes, por llamar, etc. y ni siquiera miró el coche ni puso pegas. De 10, por lo que lo recomendamos completamente.

Entramos en el Riad Dar Aby, más bonito que en el primero que estuvimos, el dueño muy simpático, quizás excesivamente simpático preguntando por todo, y salimos a por Marrakech!

Esta vez el riad estaba al norte, era muuuy fácil acceder a él porque se podía ir por una calle principal y estaba cerca del zoco y de la Medersa y a unos 10-15 minutos andando a la Plaza, pero por la calle principal llena de gente.

Marruecos sur Marrakech museo

Encontramos el Museo de Marrakech y compramos la entrada conjunta con la Medersa de ben Youssef por 60 dirhams.

El edificio es muy bonito, sobretodo su patio principal y su gran lámpara. Además posee algunas pequeñas colecciones interesantes de vestimenta, armas, cerámica.. y cuadros de pintura moderna.

Marruecos sur Marrakech museo

Al salir nos dimos cuenta del hambre que teníamos y de la hora que era, más de las dos y media y decidimos dejar la Medersa para más tarde y buscamos un lugar para comer. No encontramos ninguno que nos gustase y caminando caminando al final llegamos a la plaza, por lo que decidimos ir al conocido Chez Chegrouni.

Marruecos sur Marrakech plaza

Pedimos nuestras queridas brochetas de pollo, que venían acompañadas de arroz y patatas y estaban bastante ricas, aunque lo mejor del lugar es la vista que se tiene a la plaza.

Marruecos sur Marrakech plaza

Al ser las 3 no había casi gente, solo 2 mesas ocupadas que ya estaban terminando, así que nos sentamos pegados a la barandilla donde comimos observando cada detalle de la plaza, descansamos y aprovechamos para hacer bastantes fotos. El precio por persona con botella de agua mineral grande fue de 55 dirhams.

Marruecos sur Marrakech plaza

Como salimos tarde de comer, decidimos dejar la visita a la Medersa para el día siguiente a primera hora y dedicar la tarde al zoco y las compras. Esta vez sí, encontramos el zoco y lo recorrimos de abajo arriba, volvimos hacia abajo, subimos por las paralelas y disfrutamos la tarde entre vendedores, babuchas, alfombras, pañuelos, marroquíes y unos cuantos turistas.

Marruecos sur Marrakech zoco

También aprovechamos y nos acercamos a la Plaza de las especias, como a mitad del zoco. Una bonita experiencia de olores y colores y como no, vendedores por todos los rincones.

Marruecos sur Marrakech especias

Aquí también aprovechamos a comprar algunas cosas interesantes como té, especias o jabones y cuando vimos que comenzaba a anochecer pusimos rumbo a la animadísima Plaza Jemaa el Fna.

Marruecos sur especias Marrakech

En la plaza lo de siempre, andamos, la rodeamos, escuchamos, sentimos, vimos y disfrutamos, y no podíamos irnos de Marrakech sin haber realizado alguna comida en uno de sus puestos, por lo que buscamos y encontramos el famoso puesto 31.

Nos sentamos en un pequeño hueco que nos hicieron entre locales, pedimos un plato de salchichas para cada uno y botella de agua, que era lo que pedía todo el mundo, no vimos otra cosa allí que no fueran las salchichitas, y a parte de las salchichas, el pan y el plato de tomate que les ponen a todos, nos pusieron a cada uno un plato con aceitunas y alguna verdura.

Marruecos sur Marrakech plaza

Ya sabíamos que nos iban a intentar timar y apartamos esos 2 platos que los únicos que los teníamos éramos nosotros 2, los turistas, porque además no nos apetecían y nos comimos las ricas salchichas, con las manos y el pan como todo el mundo allí, por supuesto. Estaban ricas, aunque se veía que la limpieza dejaba mucho que desear y con el estrés de que intentaban atraer siempre a gente y queriéndote apretujar todo el rato para que entraran más no fue la cena más cómoda, pero sí una que hay que vivir si se va a Marrakech.

El precio por los 2 era de 80 dirhams según ponía en el cartel, y al pagar nos dice que faltan 20, que eran 100 dirhams, le digo que de qué, que a ver que se inventa y al ver los platos de aceitunas apartados dice que del pan. Suena a porque sois turistas y me da la gana, en fin, pero como tampoco me apetecía discutir más a esas horas, le lanzo los 20 y adiós muy buenas.

En definitiva, merece la pena ir a comer o cenar en la plaza por el ambiente y los sonidos que hay. Eso sí, no seáis escrupulosos, y para nosotros, el trato del puesto 31 dejó MUCHO que desear, comimos menos y más caro que en muchos otros sitios y en condiciones de limpieza más que cuestionables, pero hay que pagar la turistada, que como digo, merece la pena hacer (una vez, al menos en ese puesto).

Con ello, damos unas vueltas por la plaza, disfrutamos del gentío y cuando ya estábamos realmente cansados, rumbo cómodamente y sin perdernos hasta nuestro riad.

Mañana tocaba ir a Rabat, y como aún nos faltaba por ver la Medersa, las Tumbas Saadíes y el Palacio Badí como lugares fijos a visitar, decidimos que cogeríamos el tren de las 12.55 y a ver si por la mañana nos daba tiempo a encontrarlo todo.

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Publicado el 18 diciembre, 2014 en África, Marruecos y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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